DISTRIBUCIÓN
Catálogo de productos de distribución del motor para el Hyundai Terracan
La distribución del Hyundai Terracan es un elemento de mantenimiento crítico en este robusto todoterreno coreano. Aunque por su aspecto rudo y su chasis de largueros mucha gente piensa que este coche lleva cadena, la realidad es que sus dos motorizaciones más conocidas —el popular diésel y el escaso gasolina— utilizan un sistema accionado por correa de distribución, lo que obliga a pasar por el taller de forma periódica para evitar averías catastróficas.
En la versión más vendida, el motor diésel 2.9 CRDi (bloque J3 de 150 CV o 163 CV), la correa de distribución es especialmente larga y pesada, ya que debe coordinar con precisión milimétrica los árboles de levas y la bomba de alta presión de combustible. Hyundai estipula el reemplazo de esta correa estrictamente cada 90.000 kilómetros o cada 5 años (lo que ocurra antes), un intervalo que muchos mecánicos experimentados aconsejan adelantar a los 80.000 kilómetros si el coche realiza un uso intensivo en campo, arrastre de remolques o trayectos urbanos cortos.
Por otro lado, la versión de gasolina, equipada con el motor 3.5 V6 (bloque G6CU de 194 CV o 200 CV), cuenta con un esquema de distribución aún más complejo debido a su arquitectura en "V" y sus culatas de doble árbol de levas (DOHC). Al igual que el diésel, su mantenimiento se programa cada 90.000 kilómetros, pero el coste de la mano de obra es superior debido al espacio tan ajustado en el vano motor y a la enorme longitud de la correa, que cuenta con nada menos que 259 dientes y requiere útiles de calado específicos para no perder el punto del motor.



